domingo, 13 de junio de 2010

Ella manda

Escuchando un tema, como en realidad podía haber sido cualquier otro, he pensado: "es impresionante cómo la música puede inspirarte en un momento". Mi primer paso ha sido twittear algo parecido a eso. Mi segundo paso ha sido abrir un documento de texto para escribir lo que estás leyendo. Si había algo que me podía devolver la motivación de escribir tenía que ser ella. ¿Por qué la mezcla de unas emociones por aquí, unos acordes por allá y una melodía hablando me sacan estas lágrimas? Ni idea, pero sé que he ahí la magia. Permitidme alguna que otra ñoñería, pero ya sabéis cómo soy con respecto a este tema.
Joder, es que hay veces que me dan ganas de pasarme medio año exclusivamente contemplando la belleza que puede salir de un hatajo de cuerdas y trozos de madera que a alguien se le ocurrió ordenar. Estaría horas hasta sentir que lo que hago es capaz de entremezclarse en los sentimientos de alguien, de sugerir trazas de pensamiento y crear imágenes con ellas. De verdad siento que el tiempo no pasa cuando, no sé ni cómo, de la combinación de mi cabeza y mis manos surge el arte, la música, algo nuevo que lleva el significado que yo le quiera dar. Además, el hecho de que las notas me digan su nombre al entrar por mis oídos me hace sentir como una huésped especial a su mundo; me invitan a conocerlas, a ellas y a su conjunto, y a transmitir lo que ahí aprendo a los que me rodean.

En fin, es un mundo que desearía que nadie dejara de lado, un mundo del que nadie se aburriera, un mundo del que todos disfrutáramos como lo expresan las líneas anteriores. Pero bueno, esto es la vida real y acepto aunque lamento que no sea así.

Todo esto ya lo resumió una gran mente con la frase "Life without music would be a mistake". Yo sólo quería poner mi grano de arena.

2 comentarios:

Ernie dijo...

Bien Bian, bien! =). Encantados de tenerte de vuelta!

Dani dijo...

Ohhhh, Nietzsche. No se puede decir tanto en tan poco. Totalmente de acuerdo con todo; aunque yo sea un mero auditor de lo que los genios creáis, me pasa igual...