miércoles, 7 de mayo de 2008

Diario de un banco

Siendo lo que soy la vida no da para mucho más que dejarte utilizar para cualquier persona que te necesite. Soy un punto de apoyo donde el cansado puede recobrar fuerzas, y así me siento colaborador en su bienestar; soy un lugar donde la madre enseña al niño la naturaleza que le rodea, y así me siento parte de una familia; soy también un sitio de espera, y así me siento partícipe de lo que llamáis nervios, ilusión, esperanza...
Ver la vida pasar en forma de personas que recurren a mi para todo este tipo de cosas -y muchas más que no he mencionado- a veces hace sentir la impotencia de no poder ver las caras de aquellos que son felices tan sólo con compartirme, sin hablar, si moverse, sólo sintiéndose tan cerca el uno del otro como yo de ellos. Pero entonces tengo que adoptar mi papel de tablón de madera resignado, que se ha de conformar con conocer la felicidad como resto de momentos como estos que dan calor a mis ya algo viejas astillas.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Qué bello!
Yo me quedo con el banco de la vuelta ;)...o quizás la yerba... nooo que humedece!
Pobres bancos, si supieran lo que hacen los humanos sobre ellos, alguno se asustaría XD.

JOTUS! dijo...

BIAN VIENE BIEN!
BIAN VIENE BIEN!
BIAN VIENE BIEN!
(gritar esto desde el patio hacia vuestra clase, y que se gire todo el mundo... no tiene precio)

Indio dijo...

Y qué hay de las largas y largas horas de verano, ensuciándote con cáscaras de pipas, siendo testigo de grandes momentos entre los amigos?

Y de un botellón cutre, pero que acaba siendo más memorable que cualquier otro? Habrás visto varios.

Y... eso, mil cosas más xD



Quería aportar un poco =)

...echo de menos un banco al sooool y pasar horas sin hacer nada, y luego un banco a la sombra xD

Bian dijo...

y luego al sooool...y luego a la sombra one more time ^^

Indio dijo...

jajaja, eso es muy enjuto xDD

jenn dijo...

parece que a pesar de la cantidad de cosas que rondan tu cabecita, sigues teniendo tiempo para tus diarios... sabes que siempre lloro con ellos.

yo tambien quiero sentarme en un banquito con alguien cerquita bian! y tu? =)

Jaco dijo...

No te sientas resignado, que escuchar siempre es bonito. Ojalá todos supiéramos escuchar y proporcionar comodidad :)