miércoles, 6 de febrero de 2008

Diario de un secreto

Todo el día en su cabeza. Como una nube ocupa todo el cielo antes de dejar caer suaves gotas de agua yo anegué su pensamiento y sentimiento, racionalidad y emoción. Pasaron días convertidos en semanas en los que, de alguna manera, reprimía sus impulsos. Y cada uno venía seguido de una tormenta en la que los rayos eran las ansias de sacarme a la luz de una vez por todas. Llegó entonces el punto en el que decidió que, o afrontaba las consecuencias de lo que tanto deseaba confesar, o esa nube le turbaría hasta no dejarle ver el inmenso y azul cielo que espera tras ella. Así se concibió mi libertad. El temporal fue duro, y puede que causara daños colaterales, pero ver la hierba crecer bajo un firmamento de tal esplendor es algo que nunca olvidará.

4 comentarios:

Indio dijo...

muy bonito =) pero creo que necesitamos un punto intermedio previo para el zagal este... xD es broma. Mu guay

Ernie dijo...

Diario de un secreto y su pareja remordimiento.

Jaco dijo...

Hola otra vez!!

Ya echaba de menos pasarme por aquí. Mmm el diario no me ha acabado mucho, pero vaya, igual es que acabo de llegar y no he acabado de asentarme. A ver si te pillo por ahí y hablamos!

Bian dijo...

La verdad, tampoco es de mis favoritos. Quizá lo escribí de manera algo forzada, porque ya era como la cuarta vez que intentaba escribir el diario de un secreto. Pero bueno, todo puede cambiar si saco "Diario de un secreto II"...