jueves, 20 de noviembre de 2008

Diario de una inoportunidad

En ocasiones como esas me pregunto dónde estaba su sensatez para callarme; es como si viera un charco y se metiera a rebozarse empapando su ánimo de toda la suciedad que contiene. Así soy para ella. Una malvenida en su mundo de palabras amables y sonrisas cómplices.
Juro que hice lo que no está escrito para quedarme ahí, en su cabeza. Habría esperando a que cogiera un papel y lo emborronara conmigo, o a que me soltara entre los versos de una canción rabiosa. Pero no: tuvo que abrir su bocaza y con un tono que trataba de compensar mi aparición estelar (creo que no con mucho éxito), llegué hasta sus oídos.
Ya estoy fuera. Ahora sólo queda que después del charco se vaya a la ducha a limpiarse las manchas de arrepentimiento que tan hondo le han calado. Y si es con agua fría, mejor; que se fastidie.

5 comentarios:

El Zorrocloco dijo...

Aaaamigo, las frases inoportunas, cuántos "what if...?" han creado. Espero que no fuera nada irreparable. Anímate ;)

P.D.- Verificación: skillz :P

Ire dijo...

Ay! cuantas veces habría sido mejor no hablar!

Si de ahí salió la frase: "calladito estás más guapo..."

PD: opiapi, jajajaja

Indio dijo...

yo recuerdo una que fue más que inoportuno, fue cruel...

kerseciz

Ernie dijo...

Demasiado familiar para mi este diario...

El Zorrocloco dijo...

Huala, feliz cumple!

Mola el cambio de foto^^ La otra me daba mosca XDD

P.D.- Galtle!